Roja Directa cumple diez años defendiendo la diversidad y tendiendo la mano frente a los delitos de odio

Roja Directa Andalucía LGTBI+ celebra diez años de trayectoria con un aniversario que reconocerá a personas, instituciones y municipios vinculados a la defensa de la diversidad y la lucha contra los delitos de odio.

Hay asociaciones que aparecen en el calendario cuando llega una fecha señalada. Y hay asociaciones que están durante todo el año, incluso cuando nadie las ve.

Roja Directa Andalucía LGTBI+ llega a su décimo aniversario con una trayectoria que merece ser contada más allá de las celebraciones, los actos públicos o el Orgullo. Porque detrás de cada actividad hay también un trabajo permanente de sensibilización, acompañamiento, defensa de derechos y apoyo a personas que pueden encontrarse en una situación de discriminación o ante un delito de odio y no saber a quién acudir.

El próximo 16 de septiembre de 2026, Roja Directa celebrará sus diez años en un acto que tendrá lugar en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, en Algeciras. Una cita en la que, además de conmemorar una década de trabajo, se entregarán las Insignias de Oro, Distinciones de Honor de esta edición.

Y diez años son mucho más que una cifra.

Roja Directa: mucho más que una asociación vinculada al Orgullo

Cuando hablamos de asociaciones LGTBI+, existe el riesgo de que su trabajo quede reducido en el imaginario colectivo a las celebraciones del Orgullo, las actividades culturales o las reivindicaciones que se hacen visibles durante determinadas fechas.

Pero la realidad es mucho más amplia.

Una parte fundamental del trabajo de Roja Directa está relacionada con la concienciación y la lucha contra los delitos de odio y la discriminación. Su existencia proporciona también un punto de referencia para quienes necesitan orientación, apoyo o simplemente encontrar a alguien dispuesto a escuchar.

Porque hay situaciones en las que la persona que sufre una agresión, una discriminación o cualquier forma de odio no sabe dónde acudir. Y es precisamente ahí donde las asociaciones adquieren un valor que no siempre aparece en las fotografías de los grandes eventos.

Estar. Escuchar. Orientar. Acompañar.

Son acciones no generan titulares, pero pueden resultar fundamentales para una persona que está atravesando un momento complicado.

Por eso es importante entender que la defensa de la diversidad no se desarrolla únicamente un día al año. Se construye durante los 365 días.

Diez años construyendo una red de apoyo en el Campo de Gibraltar

La trayectoria de Roja Directa ha estado vinculada al Campo de Gibraltar y a una red cada vez más amplia de personas, instituciones, ayuntamientos, profesionales y entidades que han entendido la importancia de trabajar por una sociedad más inclusiva.

Su labor ha trascendido además la celebración de actividades relacionadas exclusivamente con la diversidad sexual y de género. La atención a problemáticas sociales, la sensibilización y la colaboración con diferentes instituciones forman parte de un trabajo que necesita precisamente de esa capacidad para crear redes.

Porque ningún proyecto social puede avanzar solo.

Detrás de estos diez años también están las personas que en algún momento decidieron aportar su tiempo, su trabajo, sus conocimientos, sus recursos o simplemente su disposición para ayudar.

Algunas han estado desde el principio. Otras se han incorporado posteriormente. Pero todas han contribuido, de una manera u otra, a que Roja Directa pueda continuar desarrollando su labor.

El 16 de septiembre, una celebración muy especial

El décimo aniversario tendrá lugar el miércoles 16 de septiembre de 2026 en el Centro de Interpretación Paco de Lucía.

La celebración tendrá como uno de sus momentos principales la entrega de las Insignias de Oro, reconociendo a personas e instituciones que han mantenido una vinculación especial con Roja Directa o que han contribuido desde sus diferentes ámbitos a la defensa de la diversidad, la inclusión y la lucha contra el odio.

Entre los reconocimientos de esta décima edición se encuentran 12 Insignias de Oro.

Insignias de Oro

Las Insignias de Oro serán concedidas a:

  1. Sandra del Río
  2. Nerea Pérez
  3. Pink Chadora
  4. Tomás Puyol de la Expectación
  5. Nacha la Macha
  6. Isabel Camacho

Se trata de personas que, desde diferentes ámbitos y de distintas maneras, han mantenido una relación de apoyo y colaboración con Roja Directa, aportando su trabajo, visibilidad, compromiso o recursos a lo largo de estos años.

Que una asociación reconozca a quienes han estado a su lado durante su trayectoria tiene también un significado especial: ninguna causa social se construye únicamente desde quienes forman parte de una organización. Se construye con todas las personas que deciden sumar.

Distinciones de Honor: reconocer también a quienes protegen y acompañan

La décima edición incorpora igualmente un reconocimiento especial a instituciones y municipios que han respaldado la labor de Roja Directa y que, desde sus competencias, han participado en la atención de diferentes realidades sociales.

Las Distinciones de Honor – Insignias de Oro recaen en:

  1. Policía Nacional de Algeciras y La Línea
  2. Guardia Civil del Campo de Gibraltar
  3. Fiscalía de Delitos de Odio – Área de Algeciras
  4. Ciudad de Tarifa
  5. Ciudad de Los Barrios
  6. Ciudad de Algeciras

Estos reconocimientos ponen sobre la mesa una cuestión especialmente importante: la lucha contra los delitos de odio necesita coordinación.

Las asociaciones pueden detectar, acompañar, sensibilizar y ofrecer apoyo. Las instituciones y los cuerpos profesionales tienen, a su vez, competencias y responsabilidades específicas. Cuando todas esas piezas trabajan en la misma dirección, la respuesta ante una situación de discriminación puede ser mucho más eficaz.

Por eso resulta significativo que entre las personas y entidades reconocidas en este aniversario aparezcan municipios, fuerzas de seguridad y la Fiscalía especializada en delitos de odio.

Diputación de Cádiz, patrocinador principal del décimo aniversario

La celebración del décimo aniversario cuenta con la Diputación de Cádiz como patrocinador principal, ocupando un lugar destacado dentro de la organización del evento.

El apoyo institucional resulta especialmente importante para que iniciativas sociales de estas características puedan mantenerse y crecer, y más aún cuando hablamos de proyectos que desarrollan su actividad durante todo el año.

Junto a la Diputación aparecen en el material oficial del aniversario diferentes entidades y empresas colaboradoras. Entre ellas figuran actualmente CulturaFest, Yeyo Fotografía, Reeverse Models, Grupo Área Comunicación, Lucía Films, Centro de pedagogía y psicología aplicada, el Ayuntamiento de Algeciras y la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, además de otras entidades que forman parte del cartel de colaboración.

La relación de apoyos, no obstante, permanece abierta, ya que pueden incorporarse nuevas entidades colaboradoras al aniversario antes de la celebración del acto.

Desde CulturaFest queremos destacar especialmente que nuestra colaboración con Roja Directa no responde únicamente a una fecha concreta. Siempre que tenemos la posibilidad, apoyamos y colaboramos en sus iniciativas y actividades porque entendemos que la cultura también puede y debe contribuir a construir una sociedad más respetuosa, inclusiva y consciente.

Jesús Tomillero, de una experiencia de odio a una causa para ayudar a los demás

Hablar de los diez años de Roja Directa es también hablar de Jesús Tomillero, su presidente y fundador. Pero para entender realmente el origen de esta asociación hay que conocer, aunque sea brevemente, la historia que hay detrás.

Tomillero comenzó a arbitrar con apenas 11 años. El fútbol era su pasión y durante años persiguió el sueño de llegar a lo más alto dentro del arbitraje. Sin embargo, en 2015 decidió hacer pública su homosexualidad y aquella decisión personal terminó convirtiendo los campos de fútbol en un escenario de insultos, acoso y amenazas por su orientación sexual. Su caso adquirió una enorme repercusión pública y llegó a recibir más de 1.500 amenazas, hasta el punto de necesitar protección policial.

Lo que podría haber terminado simplemente con el abandono de una profesión que amaba terminó tomando otro camino.

Jesús Tomillero decidió transformar aquella experiencia en una razón para seguir luchando. De esa necesidad de que ninguna otra persona tuviera que sentirse sola o desprotegida ante la homofobia nació Roja Directa, una asociación que comenzó poniendo el foco especialmente en la LGTBIfobia dentro del deporte y que con el tiempo amplió su trabajo a la sensibilización, la educación, la formación y la lucha contra los delitos de odio.

Y quizá ahí esté una de las claves para entender estos diez años.

Roja Directa no nació desde la distancia, sino desde una experiencia vivida en primera persona. Tomillero conoce lo que significa recibir un insulto, sentirse señalado, tener miedo y necesitar que alguien te diga que no estás solo. Por eso una de las frases que mejor resume su forma de entender esta lucha es también una de las más sencillas: “Yo no quiero que nadie pase por esto”.

Con el paso de los años, aquella historia personal se convirtió en un proyecto colectivo. Desde Roja Directa se han impulsado campañas de sensibilización, formación sobre delitos de odio y diversidad, iniciativas vinculadas al deporte y proyectos dirigidos también a jóvenes y centros educativos. Su trabajo ha ido mucho más allá de la denuncia: se ha tratado de crear herramientas, abrir caminos y conseguir que quienes se encuentran ante una situación de discriminación sepan que pueden pedir ayuda.

Diez años después de aquel comienzo, Jesús Tomillero continúa al frente de Roja Directa. Y quizá esa sea la mejor manera de entender su papel: no como alguien que simplemente dirige una asociación, sino como la persona que decidió que aquello que intentó apartarle del fútbol y hacerle sentir miedo no iba a conseguir apartarle también de la lucha por una sociedad más justa.

Porque Roja Directa nació de una historia personal, pero hace tiempo que dejó de ser solamente la historia de Jesús Tomillero. Hoy es la historia de todas las personas que, de una manera u otra, han encontrado en ella una mano tendida.

Cuando una persona necesita saber que no está sola

Quizá una de las razones más importantes para hablar de Roja Directa sea precisamente esta: recordar que detrás de una organización hay personas.

Personas que pueden necesitar ayuda.

Alguien que sufre una agresión. Una persona discriminada por su orientación sexual o identidad de género. Alguien que recibe amenazas o insultos. Una víctima que no sabe cómo actuar. Una familia que necesita orientación. Una persona que simplemente necesita encontrar un lugar donde ser escuchada.

En esos momentos, tener una asociación de referencia en el territorio importa.

Y mucho.

No se trata solamente de organizar un Orgullo, participar en una celebración o entregar un premio. Se trata de mantener abierta una puerta durante todo el año.

Una década que merece ser reconocida

Los diez años de Roja Directa son, en definitiva, diez años de trabajo, reivindicación, acompañamiento y construcción de redes.

Una década en la que muchas personas han aportado lo que tenían para que un proyecto social pudiera seguir creciendo.

El 16 de septiembre será el momento de celebrarlo y de reconocer a quienes han formado parte de ese camino. Pero el verdadero valor de una asociación como Roja Directa no está únicamente en la gala de su aniversario.

Está en todo lo que sucede cuando termina la gala.

Porque la defensa de la diversidad no tiene una fecha concreta.

No es solamente el día del Orgullo.

No es solamente el día de un premio.

No es solamente el día de una celebración.

Son 365 días al año en los que alguien puede necesitar saber que existe un lugar al que acudir.

Y precisamente por eso, desde CulturaFest queremos felicitar a Roja Directa por estos diez años y reivindicar la importancia de que nuestro territorio cuente con una organización que continúe trabajando, concienciando y tendiendo la mano cuando más falta hace.

Diez años después, la mejor celebración quizá sea precisamente esa: seguir estando.

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