
La fotografía tiene la capacidad de detener el tiempo y transformar un instante cotidiano en una imagen que perdura. Con esa idea nace el II Concurso de Fotografía de Algeciras, una iniciativa que invita a ciudadanos, visitantes y amantes de la imagen a mostrar su particular mirada sobre la ciudad. La propuesta, impulsada por el Ayuntamiento de Algeciras junto a Vendo Ideas Marketing, busca reunir fotografías capaces de transmitir la esencia de uno de los enclaves más singulares del Campo de Gibraltar.
Este certamen fotográfico no solo pretende premiar la creatividad. También quiere convertir cada imagen en una ventana abierta a la ciudad, una forma de despertar el interés por conocer sus rincones, sus paisajes y su vida cotidiana. La iniciativa forma parte de una estrategia de promoción cultural y turística que apuesta por el talento de quienes observan la ciudad con sensibilidad y espíritu creativo.
El objetivo principal del concurso es fomentar la creatividad y el talento fotográfico. La organización busca imágenes impactantes que sorprendan y que despierten en quien las observe el deseo de visitar la ciudad. En ese sentido, el concurso propone a los participantes un reto muy interesante: capturar la esencia de Algeciras desde una perspectiva que resulte atractiva tanto para el turista como para el propio ciudadano.
La participación está abierta a fotógrafos profesionales y aficionados mayores de 18 años. Esto significa que cualquier persona que sienta pasión por la fotografía puede participar y aportar su visión personal sobre la ciudad. De hecho, uno de los aspectos más interesantes de este tipo de concursos es precisamente la diversidad de miradas que se generan cuando muchas personas fotografían un mismo lugar desde perspectivas completamente diferentes.
El tema del concurso es libre, siempre dentro del contexto de la ciudad. Los participantes pueden elegir cualquier rincón de Algeciras que consideren interesante o representativo. Puede tratarse de un paisaje urbano, un monumento, una escena cotidiana, una tradición local o incluso un detalle que normalmente pasa desapercibido. La clave está en conseguir una imagen capaz de generar curiosidad y despertar el deseo de conocer ese lugar.
Algeciras ofrece un escenario especialmente rico para la fotografía. Sus playas, su puerto, sus espacios naturales, sus calles llenas de vida o sus edificios históricos forman parte de un paisaje urbano que cambia constantemente según la luz, la hora del día o la estación del año. Para quienes disfrutan fotografiando ciudades, se trata de un auténtico laboratorio visual.
Las bases del concurso establecen que las fotografías deben ser originales e inéditas. Es decir, no pueden haber sido publicadas previamente ni haber participado en otros concursos. Además, deben ser propiedad del autor que las presenta. Este requisito garantiza que cada imagen represente una mirada auténtica y personal sobre la ciudad.
En cuanto a los aspectos técnicos, el concurso permite presentar fotografías realizadas tanto con cámaras profesionales como con teléfonos móviles. Esta decisión amplía la participación y demuestra que la creatividad no depende únicamente del equipo fotográfico, sino de la capacidad de observar y captar el momento adecuado.
Para asegurar una buena calidad de impresión, las imágenes deben tener una resolución mínima de 12 megapíxeles o al menos 3.500 píxeles en su lado más largo. Los archivos deben enviarse en formato JPEG y con un peso máximo de 10 megabytes por fotografía. Cada participante puede presentar un máximo de tres imágenes.
Además de la fotografía, cada obra debe incluir un título y una breve explicación o cartela de hasta cien palabras. En este pequeño texto el autor puede explicar el significado de la imagen o el mensaje que desea transmitir. También se debe indicar la ubicación exacta desde la que se tomó la fotografía, un dato que permitirá posteriormente localizar el lugar retratado.
Uno de los elementos más interesantes de este concurso es que las fotografías seleccionadas no quedarán únicamente en una galería digital. Las imágenes elegidas se exhibirán en diferentes puntos de la ciudad mediante displays instalados en hoteles, edificios públicos y otros espacios estratégicos. Cada fotografía estará acompañada por un código QR que permitirá acceder a una explicación detallada y a un mapa con la ubicación del lugar retratado.
De esta forma, la fotografía se convierte también en una herramienta para descubrir la ciudad. Los visitantes podrán escanear el código QR y dirigirse al punto exacto donde se tomó la imagen, creando así una especie de ruta visual por Algeciras basada en la mirada de los propios participantes del concurso.
En lo que respecta al tratamiento de las imágenes, el concurso permite realizar ediciones básicas, como ajustes de luz, color, contraste o reencuadre. Sin embargo, no se aceptarán fotomontajes que alteren la realidad de la escena ni imágenes generadas total o parcialmente mediante herramientas de inteligencia artificial. La organización busca fotografías que reflejen la realidad de la ciudad tal como es, captada en un instante real.
El fallo del jurado se dará a conocer el 15 de mayo de 2026 a través de la web oficial y de las redes sociales del Ayuntamiento.
En cuanto a los premios, el primer galardón estará dotado con 500 euros y regalos ofrecidos por comercios locales. El segundo premio recibirá 250 euros y también obsequios de establecimientos de la ciudad. El tercer premio contará con una dotación de 100 euros acompañada igualmente de regalos comerciales.
Para participar en el concurso, los interesados deberán enviar sus fotografías a través del formulario disponible en la página web oficial del Ayuntamiento de Algeciras. El sistema confirmará automáticamente la recepción correcta de los archivos mediante un correo electrónico.
El plazo para presentar las obras permanecerá abierto hasta el 30 de abril de 2026. Esto significa que todavía hay tiempo para salir a recorrer la ciudad con la cámara en la mano y capturar ese rincón, ese paisaje o ese instante que representa la esencia de Algeciras.
Más allá de la competición, este concurso representa una invitación a observar la ciudad con otros ojos. A detenerse en los detalles, en la luz que cae sobre una plaza, en el movimiento de las calles o en la calma de un paisaje costero. A veces basta una fotografía para recordar que las ciudades también cuentan historias a través de sus imágenes.



